• Ariel Ruiz / Lyncott

Cada tres segundos, una fractura por osteoporosis en el mundo


  • En México, aunque la enfermedad afecta especialmente a personas mayores de 50 años, han aumentado los casos a partir de los 20 años

  • Preferible, la ingestión alimentaria de calcio en lácteos que el uso de suplementos: especialista

Se calcula que en el mundo la tercera parte de las mujeres y 20% de los hombres mayores de 50 años padecen osteoporosis. Según la Fundación Mundial de Osteoporosis (FMO), esta enfermedad afecta a más de 200 millones de mujeres y provoca anualmente más de 8.9 millones de fracturas, lo que significa que ocurre una cada tres segundos. Es necesario recordarlo en el contexto del Día Mundial de la Osteoporosis, que se conmemora el próximo domingo.

Según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, 10 millones de mexicanos sufren osteoporosis, lo que significa un aumento de fracturas. De las personas que padecen la enfermedad, el 18% son mujeres de entre 35 y 65 años.

Además, afirman datos oficiales, entre las mujeres mayores de 50 años el riesgo de muerte por fractura de cadera es tan grave como el de muerte por cáncer, y 8% de mujeres y 5% de hombres tienen probabilidades de sufrir una fractura de cadera después de esa edad.

Lo anterior se ha ido convirtiendo en un problema de salud cada vez más grave, ya que en los últimos años han aumentado los casos en los que la enfermedad se está presentando a partir de los 20 años, según comentó Carmen García Ruiz, especialista del Servicio de Ortopedia del Hospital General de México. Por ello es que el test de riesgo se tiene que aplicar desde la juventud.

Como se ha dicho muchas veces, la osteoporosis es una enfermedad silenciosa debido a que muchos de quienes la padecen se percatan de ello porque sufren una fractura. Ese padecimiento ha sido definido por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos como “enfermedad esquelética, caracterizada por una disminución de la resistencia ósea que predispone al paciente a un mayor riesgo de fractura”.

En buena medida esa enfermedad se debe a importantes factores como la menopausia, el sobrepeso, el sedentarismo y el escaso consumo de lácteos. Estos últimos problemas se presentan incluso desde la infancia y la adolescencia.

Los problemas anteriores pueden presentarse desde la niñez, como ha explicado Sergio Calvo Alvarado, director de Control de Calidad de Lyncott, que comentó que los niños con restricción crónica de productos lácteos tienen bajas ingestas de calcio, lo que les ocasiona una masa ósea pobre y tres veces mayor riesgo de fracturas y a más temprana edad que los niños que sí consumen lacticinios, pues el adecuado aporte de calcio dietético durante el crecimiento juega un papel crítico en la resistencia del hueso.

Añadió que la mayoría de las personas no supera los límites máximos de calcio con los alimentos que consume; el exceso ocurre generalmente al abusar de suplementos, lo que puede causar constipación, interferencia con la capacidad de absorber hierro y zinc, un aumento en el riesgo de cálculos renales, cáncer de próstata y enfermedades cardiacas.

Seguir una dieta rica y balanceada es una de las mejores previsiones y defensas contra la osteoporosis. En un artículo académico Alfredo Adolfo Reza-Albarrán revisó varios estudios sobre esta enfermedad, y encontró que varios de ellos sugieren “que los individuos con una dieta que incluya importantes cantidades de lácteos, pescado, mariscos y granos, y con baja cantidad de granos refinados y refrescos, tienen menor probabilidad de tener masa ósea baja”.

El especialista resalta que en la dieta diaria los lácteos son la principal fuente de calcio: una ración de lácteos (250 ml de leche o 30 g de queso) contiene 300 mg de calcio elemental; un yogur, entre 200 y 300 mg; la dieta sin lácteos contiene entre 200 y 400 mg. “Así, una persona que diariamente consume un vaso de 250 ml de leche y alrededor de 30 g de queso, tiene una ingestión estimada de calcio elemental de entre 800 y 1000 mg (una ración de leche, una de queso y los 200 a 400 mg de calcio elemental en la dieta sin lácteos)”.

Reza-Albarrán añadió que “la ingestión de calcio tiene un papel en el desarrollo de la masa ósea pico y, en menor medida, en el mantenimiento de la masa ósea en la vida adulta y en disminuir la tasa de pérdida ósea en la postmenopausia y en la edad avanzada en ambos sexos. Debe preferirse la ingestión alimentaria de calcio al uso de suplementos. Los lácteos son la principal fuente de calcio en la dieta”.

Asimismo, se ha mostrado que la intolerancia a la lactosa está vinculada con la masa ósea baja, por lo que el poco o nulo consumo de lácteos contribuye al riesgo de fracturas.

Otro dato importante es que entre las mujeres el riesgo de fracturas es de 2 a 3 veces mayor que en los hombres, por lo que 75% de esas lesiones por osteoporosis las padecen ellas. Al respecto, en su blog la empresa de lácteos Lyncott, basada en especialistas, recomienda para las mujeres entre los 19 y 49 años un aporte diario de 1000 mg de calcio acompañado de 400 a 1000 UI, mientras que para las mayores de esa edad dosis de 1200 mg y de 800 a 2 mil UI, respectivamente.

Por ello es que se debe llevar una dieta que incluya calcio, proteína y vitamina D (que facilita la absorción del calcio), además de abandonar el tabaco y el alcohol. Es recomendable una dieta con lácteos (quesos, yogures, leche), ciertas frutas y verduras (col, espinacas, cebollas), pescados (anchoas, sardinas, lenguado y salmón) y mariscos.

#Salud

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