• Redacción Apyt

Sólo 13 de 109 escuelas de medicina cuentan con una asignatura sobre cuidados paliativos paliativos

  • El acceso a cuidados paliativos ha registrado un aumento de 6% en los últimos siete años, según la segunda edición del “Atlas Latinoamericano de Cuidados Paliativos”

  • La disparidad de recursos disponibles y de marcos normativos en cada país de la región son las principales barreras de acceso que experimentan los pacientes que demandan este tipo de atención

  • Nueve de los diecisiete países incluidos dentro del estudio cuentan con un plan nacional, pero no siempre están implementados por completo

Cada año, aproximadamente 3,5 millones de latinoamericanos experimentan sufrimiento debido a alguna patología ; sin embargo, solo el 7,6% de ellos accede a los cuidados paliativos, según refleja el “Atlas latinoamericano de cuidados paliativos (2020)”, desarrollado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP).


“A pesar de que el acceso ha registrado un aumento de 6% en comparación con la edición anterior, Latinoamérica sigue estando muy por debajo del 14%, que es la media mundial. La significativa disparidad de recursos disponibles y de marcos normativos en cada país de la región impiden atender a la cantidad de personas que demandan este tipo de atención”, señala la Dra. Patricia Bonilla, presidenta de la ALCP.


De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuidados paliativos constituyen un derecho humano que debe ser garantizado a los pacientes para aliviar el sufrimiento físico, psicológico y espiritual ocasionado por enfermedades crónicas como cáncer, sida, diabetes, insuficiencia renal, esclerosis múltiple, anomalías congénitas, patologías hepáticas, respiratorias y cardiovasculares.


De los 17 países analizados en el informe, Uruguay, Chile, Costa Rica, Brasil y Argentina se encuentran en el rango alto, gracias a que tienen un mayor desarrollo de los cuidados paliativos en relación con la región. Una de las variables que destaca en ellos, así como en Colombia, México y Perú, es la existencia de un entorno político y estructural favorable para la administración de los servicios. “Si bien el 53% de los países latinoamericanos cuenta con un plan nacional en este campo, en los países de rango alto existe, además, una infraestructura sólida que ha hecho posible su correcta implementación”, indica Bonilla.


En lo que se refiere a México, el estudio presentado revela que el índice de cobertura sanitaria universal reportado es de alrededor del 76% de la población, sin embargo, el gasto sanitario per cápita fue de 495 dólares en el año 2017; lo que contrasta con Uruguay, Argentina y Chile, que triplica y duplican la inversión de México en el mismo rubro, respectivamente


México cuenta con 120 servicios paliativos de los cuales 6 son carácter pediátrico, es decir, existen 0.9 recursos por millón de habitantes, de los cuales 0.2 son de atención hospitalaria y ambulatoria para niños menores de 15 años


Con respecto a la educación, esta sigue siendo un tema que demanda mayor atención, pues si bien Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Paraguay y Venezuela reconocen los cuidados paliativos como especialidad médica, solo el 17.1% de las facultades de medicina lo incluye como asignatura independiente de pregrado.


El Atlas expone que en México sólo en 13 de las 109 escuelas de medicina en el país cuentan con una asignatura independiente sobre cuidados paliativos, que capacite al personal médico para brindar este servicio de salud


En otras profesiones como enfermería y psicología, nuestro país no cuenta con datos de la impartición de cuidados paliativos a sus estudiantes y en el caso de la licenciatura de trabajo social, en ninguna de las 58 instituciones educativas con esta carrera se contempla la formación en la materia


En el tema de distribución de medicamentos esenciales para los cuidados paliativos, como los medicamentos opioides, es superior al 7.1 mg / cápita de la región. Sin embargo, en México es de 1.7 mg / per cápita


El anterior, es un indicador relevante, ya que “las restrictivas regulaciones de estos productos en los países de la región son una de las principales barreras para el adecuado alivio del dolor”, señala la Dra. Patricia Bonilla, presidenta de la ALCP.


Cada una de estas variables son fundamentales para garantizar el acceso a los cuidados paliativos. La historia de la costarricense Victoria Diehl, quien acompañó a su padre en la lucha contra un cáncer en etapa terminal, da cuenta de ello. “Desde el momento en que nos refirieron a la unidad de cuidados paliativos, nos acompañaron de forma integral: con apoyo económico mediante una ley, ofreciendo asistencia médica en casa como fue su voluntad y con un sistema de soporte emocional para toda la familia”, comenta.


Para poder replicar esta realidad en todos los países de la región, la doctora Bonilla subraya la necesidad de que se provean las herramientas necesarias para garantizar servicios de calidad. “Es urgente que haya políticas públicas adecuadas para su inclusión como prioridad en los presupuestos nacionales de salud que faciliten los recursos para su desarrollo apropiado”.


La especialista también enfatiza que este tipo de atención no necesariamente implica el final de la vida, sino que deben entenderse como un acompañamiento de largo plazo. “Es importante que se pongan a disposición del paciente desde el primer momento y, de ser necesario, durante la fase de desarrollo de su enfermedad, para que tenga la posibilidad de elegir cómo llevar los efectos de su padecimiento y mejorar tanto su calidad de vida como la de su familia”.


Sobre el “Atlas latinoamericano de cuidados paliativos”


Estudio realizado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), en un esfuerzo conjunto con reconocidas instituciones como el Observatorio Global de Cuidados Paliativos, la Universidad de Navarra (España), Asociación Internacional de Hospicios y Cuidados Paliativos (IAHCP-EEUU), Instituto de Estudios Avanzados de las Américas (EEUU) y la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD). El estudio mide el grado de desarrollo de este tipo de atención en la región, según variables como:

  • Provisión de cuidados paliativos: recursos asistenciales por millón de habitantes para niños y adultos en primer nivel, hospitalario, cuidado domiciliario y hospicios.

  • Ley de política sanitaria y otras políticas normativas, así como el establecimiento de un plan nacional de cuidados paliativos.

  • Educación: reconocimiento como una especialidad, porcentaje de facultades de medicina y otras profesiones de la salud que incluyen estudios sobre el tema.

  • Distribución, disponibilidad y accesibilidad de medicamentos para cuidados paliativos y manejo del dolor.

  • Asociaciones de cuidados paliativos activas con capacidad de liderazgo en el país.


Se han presentado dos ediciones (2013 y 2020), en la primera participaron 19 países y la segunda recoge la información de 17 (Cuba y Nicaragua no presentaron la data), lo cual representa el 97% de la población latinoamericana y el 9% de la población mundial.


Con información de Bárbara Del Castillo


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