• Redacción Apyt

La enfermedad por hígado graso no alcohólico, afecta a un tercio de la población


Durante las últimas cuatro décadas, la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) se ha convertido en el trastorno hepático crónico más común, pero ¿por qué se reconoce la asociación estrecha y bidireccional con los componentes del síndrome metabólico?


Debido a su alta prevalencia, la EHGNA es ahora la causa que aumenta más rápidamente de mortalidad relacionada con el hígado en todo el mundo y está emergiendo como una causa importante de enfermedad hepática en etapa terminal, cáncer de hígado y trasplante de hígado.


La Enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA) se define como la acumulación de grasa por como consumo excesivo de alcohol (hombres> 30 g / día, mujeres> 20 g / día), uso prolongado de medicamentos esteatógenos, hepatitis C o trastornos hereditarios monogénicos. Por eso es de suma importancia acudir constantemente al médico para prevenir y tratar a tiempo, sin embargo, cómo podemos saber cuando es el tiempo ideal para estar en etapa de prevención?.


La prevalencia de la EHGNA es variable debido a la diversidad étnica y a los diferentes métodos de diagnóstico utilizados. Se estima que hasta un tercio de la población mundial puede estar afectada (entre el 17 y el 46%), con algunas diferencias dependiendo de variables como el método de diagnóstico que se utilice, la edad, el sexo y el origen étnico de los grupos estudiados.


En la mayoría de los pacientes, la enfermedad hepática es estable o progresa lentamente y no provocará cirrosis o muerte relacionada con el hígado. Sin embargo, una pequeña proporción de individuos afectados desarrolla fibrosis avanzada y tiene riesgo de desarrollar complicaciones de enfermedad hepática terminal y carcinoma hepatocelular. ¿Cómo podemos reconocer la diversidad en la progresión de la enfermedad y los factores que influyen en ella? Se puede desarrollar una guía para la atención del paciente?


El curso natural de EHGNA es inconstante y se caracteriza por cambios bidireccionales y concordantes tanto en la actividad de la enfermedad como en el estadio de fibrosis. Sin embargo, la presencia de fibrosis, en particular fibrosis avanzada, es un marcador pronóstico clave para los resultados relacionados con el hígado y la mortalidad general.


Pero, ¿Cómo se diagnóstica?, ¿Qué tratamiento es el adecuado?, ¿En cuánto tiempo es efectivo para contrarestar el padecimiento?


El tratamiento de la EHGNA debe consistir en el tratamiento de la enfermedad hepática, así como las comorbilidades metabólicas asociadas, como la obesidad, la hiperlipidemia, la resistencia a la insulina y la DM2.


Dado que los pacientes con HGNA o cualquier fibrosis tienen un pronóstico excelente desde el punto de vista de la función hepática, los tratamientos farmacológicos dirigidos principalmente a mejorar la enfermedad hepática generalmente deben limitarse a aquellos con EHNA y fibrosis comprobadas por biopsia.


La cantidad y la calidad de la dieta y el tipo de nutrientes ingeridos también han demostrado influir en el desarrollo de EHGNA y en la cantidad de grasa intrahepática. La presencia de EHGNA se relaciona con el consumo de dietas hipercalóricas y con alto contenido de ácidos grasos saturados y ácidos grasos poliinsaturados.


La disminución de peso a través de una dieta y ejercicio es la estrategia terapéutica más efectiva en la EHGNA. Una reducción de peso de al menos el 7% disminuye la actividad histológica, y una de más del 10% disminuye la fibrosis.

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