• Noticias Apyt

López Obrador plantea comprar la marca Mexicana hasta dar rutas locales a extranjeros



La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador tiene distintos planes para el mercado aéreo nacional, que van desde la posibilidad de adquirir la marca de la extinta Mexicana de Aviación, la que fuera una de las principales línea del país hasta el cese de operaciones en 2010, hasta la posibilidad de permitir que las compañías extranjeras puedan volar entre aeropuertos locales.

El propio presidente es quien ha hecho público el abanico de posibilidades con las que dice pretender impulsar la industria.

La intención de comprar la marca Mexicana es dar nombre a la aerolínea comercial planeada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que a su vez formaría parte de la empresa operada por las Fuerzas Armadas y que concentraría también al Tren Maya y la administración de hoteles.

“Se está viendo, no se descarta la posibilidad que sea Mexicana, si se adquiere la marca a los trabajadores”, dijo el mandatario en la reunión con medios de este martes. “Una vez se hizo, me comentaban, un avalúo sobre cuánto cuesta el logotipo, la marca de Mexicana y hay por ahí un estimado”.

Claro que para adquirir la marca, primero debe alcanzar un acuerdo con los extrabajadores de la aerolínea que llevan 12 años en huelga para exigir solución al pago de sus pensiones mediante la venta de activos de la extinta aerolínea.

Pero más allá del nombre --que también podría ser una marca propia, muy al estilo de la administración de López Obrador-- la aerolínea comercial operada por el Ejército tendría que sortear primero obstáculos de otra índole, como el legal.

Para su operación, sería necesario un cambio al reglamento de la Ley de Aeropuertos, ya que el articulo 29 imposibilita a las empresas contar con concesiones de aeropuertos y aerolíneas.

Actualmente, la Sedena administra el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que inició operaciones a finales de marzo, e incorporará también los aeropuertos de Palenque y Chetumal --actualmente operados por Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA)-- y el de Tulum, cuya construcción ya inició.

En concreto Sedena propone cambios al artículo del reglamento de la ley, un trámite que puede realizarse ante la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, sin necesidad de pasar por el Congreso de la Unión, de acuerdo con algunos reportes periodísticos.

Otro punto que sortear es el rechazo de las principales aerolíneas mexicanas.

“Todo está conectado, todo mundo está invirtiendo, ¿por qué se necesita una nueva aerolínea. Y ya hemos visto en el pasado cuáles son los resultados de tener aerolíneas en manos del Estado”, dijo Andrés Conesa, director general de AeroMéxico, durante su participación en el foro de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), en Buenos Aires, Argentina.

Volaris y Viva Aerobus, las otras dos grandes aerolíneas mexicanas, fueron consultadas pero declinaron hacer comentarios.

Claro que la visión del principal directivo de AeroMéxico no es compartida por el presidente López Obrador, quien además de considerar una aerolínea operada por el Ejército, también ha planteado la posibilidad de permitir vuelos de cabotaje –como son conocidos los vuelos realizados dentro de un punto a otro del mismo país-- a aerolíneas extranjeras.

“Que se abra la aviación, que puedan llegar líneas extranjeras de Europa, de Estados Unidos y llevar a cabo también viajes al interior del país. Porque habría más competencia. . . es libre mercado”, dijo López Obrador. “Porque qué es lo que le debe importar al gobierno, la economía del pueblo. Vamos a abrir la competencia, además eso es la democracia”.

Con ello, de acuerdo con el mandatario, el costo de los boletos bajaría, lo que permitiría un mayor dinamismo en los viajes. No obstante, algunos analistas consideran un riesgo, debido a la capacidad limitada con que cuentan las aerolíneas mexicanas frente a sus pares de Estados Unidos, por ejemplo.

“No tenemos posibilidades de competir. . . se dinamiza la actividad turística, pero se corre riesgo de perder competitividad y mercado”, consideró Fernando Gómez Suárez, analista independiente del sector, en una entrevista para Radio Fórmula.

Aunado a ello, destacó, el mayor impacto en el costo de los boletos de avión es generado por la TUA, la cual es utilizada para el mantenimiento de los aeropuertos y para el pago de los bonos colocados en el mercado para financiar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), cancelado en 2018.

“La finalidad es abaratar los costos de los boletos, cuando en realidad está la TUA, que tiene un gran impacto”, de alrededor de 40% en el precio total del boleto, de acuerdo con el especialista.

Para las aerolíneas mexicanas, el gobierno debe enfocar sus esfuerzos en recuperar la Categoría 1 en seguridad aérea, que le fue retirada a México por las autoridades de aviación civil de Estados Unidos en mayo de 2021, lo que las imposibilita de incrementar frecuencias en rutas ya establecidas o crear conexiones entre ciudades para atraer a aquellos viajeros que vacacionan, trabajan o visitan familiares entre los dos países.

La recuperación de la Categoría 1, de acuerdo con AeroMéxico, también permitiría establecer es mayor cantidad de conexiones entre ciudades mexicanas que busca López Obrador.

“En la medida que una aerolínea pueda abrir una nueva ruta a Estados Unidos, por ejemplo, de Guadalajara a Nueva York, te da un propio incentivo para conectar Guadalajara con Monterrey, o con Culiacán o con el Bajío para alimentar ese vuelo; es un efecto multiplicador que impulsa el crecimiento y genera un incentivo para seguir invirtiendo”, dijo Conesa a el diario El Economista, hace unos días.

Al respecto, el presidente dijo que una delegación de funcionarios encabezada por el encargado de despacho de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, el subsecretario del ramo y el director de la Autoridad de Aviación Civil, viajarán el fin de semana a Estados Unidos para dialogar sobre el proceso de recuperación de la máxima categoría de seguridad aérea.

Claro que la posibilidad que abre el gobierno para que aumente la competencia en el mercado nacional y así bajen los precios puede encontrar numerosas trabas que considerar más allá de la oposición de las empresas, como puede ser muy probablemente la de los sindicatos de pilotos, de sobrecargos y de trabajadores de tierra.

Además convencer a empresas de otros continentes para que operen en México tampoco parece tarea fácil desde el entendido que la mayoría de compañías que llegan al país forman parte de asociaciones de aerolíneas como Star Alliance o Sky Team y entre ellas forman su propia red de conexiones o bien, muchas de esas compañías ya tienen acuerdos establecidos con las aerolíneas mexicanas.

Muchas de las rutas que han cancelado las aerolíneas de México entre destinos nacionales es por falta de demanda, situación que complica la rentabilidad de las aerolíneas en tiempos de combustible caro.

  • Facebook Basic Black
  • Twitter Basic Black
  • Google+ Basic Black
  • Black Pinterest Icon
  • website_icon_Negro
  • Black RSS Icon

También te puede interesar:

Otras noticias...